lunes, 31 de octubre de 2016

DECODIFICACIÓN PSICO-BIOLÓGICA Y PSICOANÁLISIS: ¿QUÉ RELACIÓN?




 Había oído hablar en varias oportunidades de lo que denominan decodificación biológica o psicobiológica de enfermedades, y me había hecho una idea, un tanto vaga pero acertada, como he podido corroborar ahora que he investigado en qué consiste la misma, debido a de que una persona a la que estoy atendiendo ha hecho referencia a ella, asociando  dicho saber con el saber del psicoanálisis.

  

Además he podido encontrar en esta búsqueda de información, que la Ciencia la descalifica con términos como esoterismo o charlatanería. Efectivamente, en un artículo de los muchos que habrán en goggle sobre el tema,  se habla de ésta  bajo el título: “Los charlatanes de la “Descodificación Biológica de las Enfermedades” y la “Nueva Medicina”. Y comienzan ese artículo planteando lo siguiente:

“¿Qué me diría usted si le aseguro que la tendinitis que atenaza su hombro no es consecuencia de aquella caída en moto, sino de un sentimiento de culpabilidad por no considerarse una buena pareja? ¿Y si le aseguro que su cáncer de estómago proviene en realidad de un desengaño amoroso que no pudo digerir? A pesar de su primera impresión, no he fumado algo inconveniente. Muy al contrario, estos diagnósticos se los ofrezco aplicando la terapia alternativa conocida como “Descodificación biológica de las enfermedades. Ahí es nada”.


En primer lugar he de decir que seguramente esta teoría o método de curación no pretenda establecer esa relación causa efecto que las citas sugieren burlonamente  que hace,  y si así lo hiciera, desde el psicoanálisis no se está de acuerdo con la misma, ya que en cuestiones humanas, salvo corroboración científica "absoluta", se considera que la causa o causas de un malestar psiquico están  perdidas siempre, aún cuando biológicamente se haya podido determinar la supuesta causa, ya que una misma enfermedad tendrá diferente sentido, y será vivida por cada persona de manera diferente según su historia vital.Por lo tanto,  se considera que a la causa solamente se la puede suponer e inventar, puesto que  al ser sujetos de  lenguaje, definidos como tales solamente por el mismo, lo real, la cosa, nunca coincide biunívocamente con el nombre que la nombra.Hay que hacer de ella historia subjetiva más allá de la historia clínica..

 Y como además actualmente, las supuestas corroboraciones científicas,  y muy especialmente en el ámbito de lo  humano y de la psicología corrompida por el biologismo extermo, a   no me merecen la confianza  casi absoluta que antes sí les otorgaba, siempre  en muchos malestares psicológicos y  aún físicos tenderé a optar - salvo convicción racional  lograda por pruebas que considere fehacientes-, por considerar perdidas las causas de los mismos , centrando mi trabajo en  la construcción ficcional de las mismas.De eso va el psicoanálisis precisamente en el tratamiento de las llamadas de forma generalizadora, neurosis.. Por este hecho de ser marcados por el lenguaje, d eser  sujetos merced al  mismo, precisamente, es que  Lacan, contrariando a Saussure, rompe la unidad del signo entre significante y significado y establece como primordial el signficante y su concatenación con otros significantes para el encuentro del sentido del suejto, de sus diferentes malestares,dolores o enfermedades) .

Retomando el tema de la decodificación, diré que el  propio término fue por mi asociado  inmediatamente al hacer psicoanalítico, independientemente de la asociación realizada por la propia persona que atiendo, porque decodificar  es un término que puede sin lugar a dudas,  aplicarse efectivamente  a la tarea de un psicoanalista (ante una persona que está estructurada en una neurosis), ya que este trabaja con el lenguaje;  el código es simpre el del lenguaje, para Lacan el lugar del  “tesoro de los significantes”(*)  .En este sentido decodificación biológica podría leerse como decodificar lo que sucede en el cuerpo, en el ser biológico de la persona. Tenemos así, cuerpo ,y lenguaje que marca ese cuerpo.

(*)Se deben distinguir dos estados o funciones de la secuencia significante, (Lacan : la del discurso común y la del discurso universal o cadena significante2. El discurso concreto universal o cadena significante es el stock o material preexistente  del que el sujeto extrae el material con el que constituye su discurso individual; es la existencia del sinnúmero de significantes que, en el momento en que es alcanzado por el discurso individual concreto, se hace representante del lugar del código. Por discurso individual concreto Lacan se refiere al discurso del sujeto que se sostiene en el significado, desconociendo la función significante de la que está suspendido y que loconstituye. Lacan lo llama racional o vacío”. 


 




En el diccionario decodificar es: aplicar las reglas adecuadas a un mensaje que ha sido emitido en un sistema de signos determinado para entenderlo.
 
Mientras que codificar es transformar un mensaje mediante las reglas de un código.
Obviamente Sin “la clave”, o “las claves “no puede decodificarse el mensaje: No en vano en este sentido, la persona en atención dice que lo que le sucede en el cuerpo es como un jeroglífico… del que por lo tanto, habremos de encontrar juntas las claves para poder leerlo y entenderlo.Freud también hablaba de buscar las palabras claves para descifrar el  sentido del síntoma y del sueño.

Como sujetos “de” y “al” lenguaje todos codificamos, unos más otros menos, dependiendo de diversas circunstancias, sobre todo de que quien nos educa sea capaz de trasmitirnos la función que determinara nuestra capacidad y predisposición o no, a codificar. Y codificamos en primer lugar  el cuerpo, lo que nos sucede en el mismo, ya que transformamos las experiencias-mensajes corporales de dolor y placer en otro mensaje hecho de otra textura que la corporal; la lenguajera.En realidad es el Otro quien nos codifica en primera instancia  porque  al  hacer una lectura, una interpretación solo posible mediante el lenguaje obviamente, de ese efecto o suceso que tiene lugar en el cuerpo, está  así signando, significando, codificando y  especialmente escribiendo  o inscribiendo dicha experiencia, conectando así lo real del cuerpo a lo simbólico.


Y la primer codificación- como todas las demás - es siempre inventada,  ya que  la madre como primer gran Otro interpreta según su propio código -que habrá de ser el socialmente compartido para evitar la posible psicosis del nuevo ser- lo que le sucede a su bebé cada vez que llora.Cuando digo inventada quiero decir que no puede asegurarse con total certeza que efectivamente lo que le sucede al bebé en su cuerpo sea, y menos de forma exacta,  lo que dice la madre que le sucede.No hay correspondencia exacta, valga la redundancia, biunivoca entre significado y significante como dice Lacan., pero el invento para preservar el principio de realidad ha de  estar acotado por las  leyes convencionales del lenguaje.Con esto quiero decir que una madre que interprete sistemáticamente, y casi diríamos de manera delirante, que al bebé le sucede algo que no le sucede, por ejemplo que le duele la cabeza cuando no le duele nada, o le duele la barriga,o que niegue que le duela algo cuando efectivamente algo le duele o le produce simplemente displacer,  y se empeñe en paliar o no ese dolor , negando o desconociendo la realidad corporal “real”del ser que tiene a su cargo, debido seguramente a  en una indiscriminación patológica con el bebé, estará generando patología en el niño.

 En este sentido, recuerdo un caso de psicosis infantil, en que el niño precisamente se tocaba el estómago diciendo que le dolía la cabeza, y al ser interrogado, ya que la cabeza obviamente no está ubicada en el abdomen, respondió que la cabeza que ahí le dolía era la de su madre... Obviamente que estos desencuentros tan   marcados no sobrevienen con tanta habituaidad, las madres son capaces de leer y escribir en la psiquis del niño  palabras que nombran de forma bastante fiel lo que les sucede, pero aún así  se producen desencuentros en diferentes niveles precisamente por esta imposibilidad estructural de que el lenguaje nombre de forma precisa- justa la experiencia, siempre habrá un desplazamiento o metonimia  que da cuenta de la imposibilidad de la identidad  entre significante y significado salvo en el signo entendido como unidad.

 Y por esto,  fundamentalmente en los primeros días de vida de un bebé, y los primeros meses, pueden llegar a ser mayores los  desencuentros  que los encuentros, dependiendo de la capacidad de la madre de decodificar  (transformar en significantes)con mayor o menos acierto, los signos que le llegan de su bebe..Si llora porque tiene dolor de oídos y la madre interpreta que es hambre sin rectificar estaremos en problemas, y si sigue sin poder rectificar aun mas porque las acciones que realizaran supuestamente para calmar al infans serán  inoperantes, lo cual causará ansiedad catastrófica en el bebé. Un tipo de ansiedad que estudia de manera formidable el psicoanalista y pediatra Donald Winnicott  y  que trasmite en sus maravilloos libros., especialmente en “El proceso de maduración y el ambiente facilitador”.

En este sentido, son asimismo  muy interesantes los trabajos que con la finalidad de  realizar Prevención en Salud Mental  se han realizado en psicoanálisis,  y que sirven a la llamada Interacción temprana,  los cuales tienen como  objetivo precisamente  prevenir los desencuentros que habitualmente se denominarían de comunicación en el vínculo temprano “madre-bebe”(lo pongo entre comillas y con guión porque no hay aún en el psiquismo del bebé un yo diferenciado de la madre o del de la madre, el bebé es la madre o quien haga su función, es lo que ella haga con él y diga que él es;  esa es la violencia necesaria del Otro sobre el sujeto para su constitución como tal, violencia constitutiva , que trabaja tan bien la excelente la psicoanalista Piera Aulagnier en sus libros, fundamentalmente en  “La violencia de la interpretación” )

 Estudios  de las  sincronías madre –bebé pues de que  precisamente hayan  más encuentros o coincidencias  que desencuentros en la comunicación inicial entre ambos, dependerá la salud psíquica del niño. Cuanto más capaz sea la madre de nombrar las necesidades del bebé con el término que culturalmente se ha acordado o convenido (ya que el lenguaje es un sistema de signos convencional)para ello, y de responder para satisfacer dicha necesidad,o solucionar el desequilibrio que se produce , mas sano será eldesarrollo inical de ese bebé, ya que la función importantísima y maravillosa, poco conocida y nada valorada en esta sociedad, que quien cumple la función madre está haciendo, es la de  ayudar al bebé a ir poco a poco logrando una integración cuerpo-psiquis(lenguaje)la cual permite los primeros esbozos de la  construcción del yo.En ese sentido es que el citado psicoanalista Donald Winnicott va a hablar del  concepto o función de  “madre suficientemente buena”  que será aquella capaz de nombrar adecuadamente lo que le sucede al bebé y así organizar y solucionar la situación de dolor o malestar  (hambre, frío, necesidad de contacto, etc.) que le genera  ansiedad al pequeño.


Muchas veces las madres encuentran disficultades para llevar a cabo este proceso   por alguna problematica  un duelo de la madre en el momento del nacimiento del bebé,  el rechazo al mismo, por diversos motivos, o por un problema de salud mental materno que es en general el factor que habitualmente  más determina estos desencuentros y los de mayor gravedad.

El tema central en este proceso de codificación es que el mismo es inconsciente,es el que origina el inconsciente  y la represión primaria, y cen ese proceso  las representaciones cosas y las representaciones palabras no se corresponden una a una, sino que vía la metáfora y la metonimia  cada una se pierde de la otra para desplazar se carga energética en otra  menos conflictiva para al conciencia,  alejada de la originaria.

Pongamos por ejemplo, a  un bebé que comienza a tener problemas y dolores digestivos recurrentes,  coincidiendo con la vuelta de la madre al trabajo, y que que mejoran cuando la madre está tiempo con él en la casa. Seguramente será tratado por dicho problema y logrará aparentemente superarlo, Pero puede suceder que en determinado momento de su vida adulta, por ejemplo ante una separación de una pareja ese dolor retorne. 

En la primera experiencia se habrá codificado algo así: el dolor de la separación es igual a dolor de estómago o un problema de digestión, la falta/muerte simbólica  del objeto materno, y el dolor que eso produce queda registrada , codificada en significantes, escritura del cuerpo sobre el propio cuerpo, como dolor de estómago y problemas para hacer la digestión; , por lo tanto leyendo podríamos decir que  digerir la experiencia de la pérdida materna, aceptarla es difícil, imposible, dolorosa para este sujeto, y si bien;no entraremos en los detalles de porque se expresa así y no de otra forma , ya que es un ejemplo clínico inventado en este momento, podemos decir que la misma se expresa a nivel oral sobretodo, porque el bebé tenia un goce preponderante y sin falta hasta es momento, con el objeto libidinal pecho materno.

 Pongamos que en  un determinado  momento de la vida adulta de este entonces infans, el sujeto se ve enfrentado a una separación de pareja y  comienza a padecer  de un dolor de estómago o de una enfermedad crónica en el mismo, o un cáncer, por retomar el ejemplo del comienzo. El impacto de una separación muy bien puede ser registrada en el cuerpo como una muerte, un cáncer, de hecho sucede muy a menudo que quienes enferman del mismo lo hacen tras muertes de personas queridas en muchos casos.Por lo cual más allá de la diposición genética que obviamente cuenta en toda enfermedad, está la  predisposición de la forma de goce y de nombrar, o no ser capaz de nombrar ese goce,  y el de  los límites estructurales del nombramiento posible de todo goce.

Seguramente, como sucede habitualmente  la persona no recuerda o dice no saber nada  de sus problemas infantiles de estómago y esta experiencia se le presenta como si se tratara de una primera vez.Sin embargo , hablando con una psicoanalista,empezará a asociar, a seguir una red significante que el mismo ira a la vez construyendo   en las sesiones, hasta dar con alguna claves que le permitirán elucidar algo de ese síntoma, del porque del mismo, de su origen etc. Ira decodificando, leyendo y reescribiendo el síntoma, apoyado en la suposición de saber transferencial y en la interpretación del analista.

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La decodificación o intepretación deberá ir en el sentido opuesto al de la represión primaria constitutiva,  a intentar, el llamado por Freud levantamiento de la misma.

 Otro ejemplo,  un bebé que llora mucho una madre puede decir: es un quejica, que  siempre está llorando, siempre tiene algo, otra dirá que no entiende que le sucede, si parece estar todo bie: si  ya le ha dado de mamar, si  está limpio,  ha corroborado que nada el duele, etc y se sentirá preocupada pudiendo decir: pobrecito mi niño, ¿qué le sucede?,. así las palabras maternas nombran la experiencia de llanto del niño de manera diferente de acuerdo al goce y malestar que esto y el propio hijo en tanto tal en su deseo,  produce en la madre. Y van creando una modalidad de vínculo donde estando siempre presente ambos , primará o  Eros o Thánatos.Esas palabras dichas por la madre serán reprimidas , es decir  transformadas o convertidas en  inconscientes ;  no las palabras en sí mismas,  ya que todos sabemos que muchas veces los chicos y sus padres repiten ya de mayorcitos,  el  que son iguales al padre o a la madre en tal o cual rasgo de carácter o conducta apropiada o sintomática.Lo que se reprime no es la idea-representación o significante , sino el afecto vinculado a ella.

 Asi en el ejemplo que ponía, el niño podrá incluso autodefinirse  como un quejica y seguir parte de su vida con esa excesiva predisposición a llorar o quejarse demasiado por cualquier dolor, o cuando la misma no este presente, a retomarla en algún momento de su vida  en la cual algún acontecimiento vital recatualice el trauma. Pero de lo que el sujeto no tiene conciencia es de la traducción que ese ser quejica (nombre propio pero del Otro) que él  puede tanto rechazar como aceptar, tiene en el goce del  Otro, o sea de la madre, que así nombro su sufrimiento. Solamente decodificando el "quejica" , leyendo el papel que ese nombe ha tenido en la construcción de su historia y su modo de gozar llegará a poder saber de si mismo y transformar su relación con ese goce pulsional. Pulsión entonces, y significante, cuerpo y código lenguajero, y luego letra  para descifrar y luego deletrear el síntoma.


Ahora dejando en suspenso  el tema de los orígenes de los procesos de codificación, y retomando el tema de la misma en gral, puede asimilarse a una parte del trabajo  que hace el analista con el o los síntomas como construcción simbólica (además de imaginaria y especialmente la real, trabajo que también habrá de hacer ) que es para el psicoanálisis, al trabajo con el sueño, en esa doble vertiente que Freud nos propone para la formación e interpretación del mismo. Freud dice que en el soñante  el trabajo de sueño supone transformar el contenido manifiesto en contenido latente, y el analista en su interpretación necesita hacer la operación opuesta: encontrar el sentido latente que se oculta o disfraza en el contenido manifiesto. 



 
 





   











Y para adentrase en el tema de la decodificación del síntoma hay que pasar si o si por “La interpretación de los sueños”, que aunque larga, es gozosa y llena de maravillosas sorpresas, algunas ya sabidas y redescubiertas..
Pero el síntoma es además de palabra o signficantes  un modo de goce, el modo en que cada sujeto goza del inconsciente, ¿qué hacer con este goce? Supuestamente en tanto signficante, el síntoma es algo a descifrar por parte del analista, y en este punto se pone en juego la interpretación analítica; este trabajo de desciframiento del inconsciente conlleva, a su vez, un goce, un goce que Lacan llamó «el goce del sentido», es decir, que el sujeto goza de descifrar, de dar sentido a sus palabras. En última instancia, todos los sujetos gozamos de hablar; hay un goce implícito en los efectos de sentido, en darle sentido a las cosas: es lo que Lacan llamó el «sentido gozado».Pero habrá que ir más alla del sentido o del la decodificación,no sin pasar por ella.

“... el síntoma histérico muestra la estructura de un lenguaje y se descifra como una inscripción que, una vez recogida, puede sin pérdida grave ser destruida”(Lacan, J.; 1953)

El síntoma es lo más particularque cada uno tiene y, por otra parte, lo más real” (Soler, C.)

“Lacan afirma que “la estructura de una neurosis es esencialmente una pregunta”, en la cual “cualesquiera sean sus cualidades, su naturaleza, el material del que han sido tomados, (los síntomas) cobran valor de formulación, de reformulación, de insistencia inclusive, de esa pregunta... no son sino unmaterial, indudablemente favorable, que utiliza el sujeto para expresar su pregunta”. ¿Y cuál es esa pregunta? “¿Quién soy?¿Soy? ¿Soy un hombre o una mujer? ¿Soy capaz de engendrar? ¿Qué es ser una mujer?”, etc., son las variantes histéricas de esainterrogación subjetiva; en tanto que los i nterrogantes por elpropio ser, la vida, la muerte, etc., son las variantes obsesivas, ese dialecto de la histeria. Preguntas por la sexualidad, por el
deseo, por la vida, la muerte, el nacimiento, el propio ser: eternas preguntas que ningún ser humano, en tanto humano, puede dejar de plantearse, sin poder responder plenamente a ellas, ya que hay allí “algo radicalmente inasimilable al significante ... el significante es incapaz de darles respuesta”(Lacan, J.; 1955). Tampo-co puede hacerlo el psicoanálisis, obviamente; éste sólo se propone lograr que el sujeto pueda sostener sus interrogantes, produciendo respuestas siempre insatisfactorias, pero sin tener que ocluirlos con sus síntomas.” De “El síntoma en la clínica psicoanalítica”B. Miguel Leivi en apdeba.org.




Este punto TRANSCRIBO  defromaintegra el siguiente trabajo:

La Carta 52 , JOSÉ CUELI  que está en: jornadaunam.mx


  Y SUGIERO LEER  OTROS TRABAJOS COMO:  “LA TRADUCCIÓN Y EL TRABAJO DEL ANALISTA “ DE NORMA FERRARI en al revista Acheronta 12 ,( está en goggle).

La Carta 52 nos plantea tres términos esenciales sobre los cuales reflexionar: transcripción, traducción y transliteración. Sigmund Freud, al encaminar sus pasos al desciframiento de los sueños y del inconsciente, bien sabía que el acento debía ser puesto en la escritura y que el sicoanálisis era la posibilidad del sujeto de salir de su alienación, de ''pasar a otra cosa".
Se internaba por la enigmática senda de la relación del sujeto con su alteridad y, como cita al final de la Carta 52, con aquel otro prehistórico inolvidable a quien ninguno posterior iguala. El sujeto y su alteridad, Allouch, aquello a lo que responde su síntoma (neurosis), a veces aquello a lo que responde en su existencia (sicosis) o en su carne (enfermedades orgánicas).
Cuando Freud decide otorgarle al sueño el valor de una formación literal, instaura la clínica de lo escrito y esto es un hecho decisivo en el sicoanálisis. Se inaugura con ello una clínica analítica que no ha sido lo suficientemente explorada y, por tanto, poco cultivada.
Allouch reflexiona al respecto y se pregunta qué quiere decir una clínica de lo escrito. No basta con haber singularizado así la clínica sicoanalítica, surgen cierto número de cuestiones que resulta extraño que no hayan sido abordadas con anterioridad. Vayamos a la primera: si un sueño debe ser tomado como un texto, ¿en qué consiste el hecho de leerlo? Y en una forma más general, si el sicoanálisis opera a partir del hecho de que basta que un ser puede leer su huella, para que pueda reinscribirse en un lugar distinto de aquel de donde la ha tomado (Lacan, 1969); ¿qué se necesita que sea esa lectura para que se produzca, sin otra intervención, una reinscripción del ser hablante en un lugar distinto? A este respecto, Allouch sugiere consultar a Lacan, Lacan con Freud, ya que es efectivamente como lector de Freud que Lacan se posicionó ''y por haberse enganchado a la letra de Freud su 'retorno a Freud' pudo ser reconocido como efectivamente freudiano".
Lacan lee con el escrito; y una clínica del escrito revela así ser una clínica donde la lectura se confía al escrito, se deja engañar por el escrito, acepta dejar que el escrito la maneje a su antojo.
La transliteración interviene en la lectura al enlazar el escrito a lo escrito, da así su alcance a lo que se admite generalmente como la secundariedad de lo escrito; la palabra es sólo la secuela de la secundariedad fundamental de lo escrito con respecto a sí mismo, pues, ¿por qué imaginar menos presencia en esta secundariedad cuando basta con admitir que es adyacente a ella otro modo de presencia? La transliteración es una operación a la que se apela tanto más cuanto más difiere lo que hay para leer, en su escritura, del tipo de escritura con la cual se constituirá la lectura. Sabremos après coup si esta lectura literal habrá sido efectivamente eso.
Escribir lo escrito es cifrarlo y esta forma de leer con el escrito es designada como un desciframiento. Allouch dice al respecto: ''la referencia de Freud a Champollion para la interpretación de los sueños, pero también, y de manera más general, para el análisis de toda formación de lo inconsciente, la nominación por Lacan de estas formaciones como cifrados ('cifrado inconsciente') ¿confirmarían la revelación de cierta forma de lectura para el psicoanálisis? ¿confluirían con el privilegio otorgado en el psicoanálisis freudiano a cierto tipo de lectura tal como su localización se había revelado a Lacan?"
La transliteración revela estar articulada con otras dos operaciones que son la traducción (del registro de lo imaginario) y la transcripción (operación real). Así la cuestión de los diferentes tipos de lectura encontró su formulación al construirse como la cuestión de los diversos modos posibles de estas tres operaciones.
Allouch puntualiza: escribir se llama transcribir, cuando el escrito se ajusta al sonido; traducir, cuando se ajusta al sentido, y transliterar cuando se ajusta a la letra.



SI LES  INTERESA EL TEMA DE LA ESCRITURA Y EL SUEÑO recomiendo un hermoso y profundo  trabajo que  dejo a vuestra disposición en la siguiente entrada del blog:   EL SUEÑO DE LA LETRA, de Ginette Barrantes.

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Y para finalizar este artículo me viene  a la mente y yo obedezco, compartirles el bello-sabio poema de Baudelaire, que tuve que aprenderme hace ya mucho tiempo, en el Bachillerato, de memoria y en francés; recitarlo   y aún  más escucharlo en francés  para mi fue y sigue siendo una gozada!!!


Por Charles Baudelaire
Las Flores del Mal,

Correspondances
La Nature est un temple où de vivants piliers
Laissent parfois sortir de confuses paroles;
L'homme y passe à travers des forêts de symboles
Qui l'observent avec des regards familiers.

Comme de longs échos qui de loin se confondent
Dans une ténébreuse et profonde unité,
Vaste comme la nuit et comme la clarté,
Les parfums, les couleurs et les sons se répondent.
II est des parfums frais comme des chairs d'enfants,
Doux comme les hautbois, verts comme les prairies,
— Et d'autres, corrompus, riches et triomphants,

Ayant l'expansion des choses infinies,
Comme l'ambre, le musc, le benjoin et l'encens,
Qui chantent les transports de l'esprit et des sens.





CORRESPONDENCIAS

La natura es un templo donde vivos pilares
dejan salir a veces sus confusas palabras;
por allí pasa el hombre entre bosques de símbolos
que lo observan atentos con familiar mirada.

Como muy largos ecos de lejos confundidos
en una tenebrosa y profunda unidad,
vasta como la noche, como la claridad,
perfumes y colores y sones se responden.

Hay perfumes tan frescos como carnes de niños,
dulces como el oboe, verdes como praderas,
y hay otros corrompidos, ricos y triunfantes,

que la expansión poseen de cosas infinitas,
como el almizcle, el ámbar, el benjuí y el incienso,
que cantan los transportes del alma y los sentidos.




miércoles, 12 de octubre de 2016



MALESTARES  ACTUALES:

CUANDO QUIEN CUMPLE LA “FUNCIÓN PADRE”  SE AUSENTA de forma prolongada, por motivos laborales. 

"Te canto porque sé que tu corazón no guarda                                            la noción  de  tiempo y de distancia. 
te canto porque tengo la ilusión 
de que quizas ayude esta canción 
a que te sientas cerca 
tan cerca de mis brazos, 
salvando al distancia"
....................................................
 pero en tu imaginación si yo no estoy ahí
entonces ya no estoy "

Daniel Drexler ,"Salvando la distancia"











Lo que me llevó a escribir esto que hoy comparto,  es la constatación en la clínica infantil de cómo a los niños les afecta una situación que hoy en día se presenta con bastante frecuencia, y  que es sumamente probable que vaya en aumento,  dada la movilidad laboral que hoy se hace necesaria en muchas familias .Me refiero a la ausencia de alguno de los padresde la convivencia familiar, cuando no de ambos, durante lapsos prolongados.

En los casos en lo que me he basado para pensar este tema, se trata del padre, quien durante varios meses se ve conminado a ausentarse, ya que trabaja en otro país.

Me ha interesado reflexionar sobre el mismo, intentando encontrar soluciones que puedan ayudar al niño , sin que la misma implique el retorno obligado del padre al hogar  familiar, lo cual en algunos casos podría implicar más perjuicio que su ausencia, cuando no se tiene trabajo ni medios suficientes para una manutención familiar mínima.

He escuchado que el niño vive esta situaciónde separación  en términos de rotura, quiebre, a veces inclusive de vacío o dificultades para conformar su yo o una imagen de sí sana, fuerte, potente, especialmente en niños muy pequeños que aún no cuentan con la capacidad simbólica suficiente para retener “in mente” al objeto durante su ausencia. El niño,  al no poder re-tener la identificación con los significantes o emblemas paternos porque en parte quizás los desconoce(la palabra del padre no está presente para trasmitirlos y nadie más lo hace en su representación, o en su nombre a través de  dichos tales como “papá quiere que tu hagas, seas, etc. …. Papá dice que …, etc. ), siente que su ser queda adosado al otro materno sin poder separarse, ya que se-pararse requiere poder sustituir (metaforizar, de ahí lo dela metáfora paterna), la función “ el Deseo de La madre” como sostiene Lacan ,por el “significante Nombre del Padre”. Si no hay por qué o por quién hacer la sustitución que toda simbolización implica,  el niño, o se queda apegado en exceso al lugar de objeto o falo materno,   o experimenta la separación como un ir hacia una caída o rotura.

 Especialmente en estos casos, la situación, se torna desorganizadora del proceso de estructuración subjetiva del pequeño, la cual está en ciernes: éste experimenta una inestabilidad permanente, reviviendo de forma reiterada o extendida en el tiempo, la vivencia de pérdida, por el alejamiento “del objeto”,  y el ansia a veces desesparado de su reencuentro, cuando no,  su ya total indiferencia como defensa,  ante cada retorno del mismo (puede leerse sobre esto, el ya clásico trabajo de Bowlby sobre el apego ).                                        

La vivencia de pérdida puede ser desgarradora e irreparable si no hay algún elemento que oficie como tejido que recubra la hendiduara  o el agujero de la falta, regulando, atemperando, la distancia con el objeto a nivel imaginario ( fantasía)- simbólico.Esta función es  la que cumple/cubre  la palabra del padre, y para hacerlo no se requiere  necesariamente de su presencia física; (de hecho en ocasiones puede igualmente fallar en su trasmisión, aún estando presente) , sino que la misma sea vehiculada, ya sea por el mismo cuando está,  o de no ser posible eso, como sucede en las situaciones a las que me estoy refiriendo,  por alguien que lo  sustituya representándolo: un tío, un amigo de la familia, o la propia madre haciéndole llegar   al niño de alguna manera, esa palabra, que no tiene porque ser exctamente lo que el padre diga.  La madre podría muy bien inventarse cartas del padre dirigidas al niño, y eso servir a los efectos requeridos, ya que lo esencial no es solamente lo que aquel diga, el sentido de lo que diga, sino que diga algo dirigido al niño en tanto hijo.

  En esta situaciones, en algunos casos quizás el hecho de comunicarse por wsp o inclusive por medios como el skype donde el niño además de escuchar al padre puede verlo, puedan resultar igualmente insuficientes,de cara a la función simbólica paterna que el niño requiere para la constitución de su subjetivación, por cuanto no es lo mismo hablar para contar los sucesos del día, que para sostener una función simbólica  que diga No al goce incestuoso con la persona que cumple la función madre,  a quien convendría que el otro miembro de la pareja tenga especialmente dirigido su deseo,en forma primordial, para así evitar que el niño quede capturado en el deseo materno.   

Obviamente que  teniendo en cuenta lo antes dicho, todo dependerá también, y muy fundamentalmente, del lugar que en el deseo del Otro miembro de la pareja  tenga  el  integrante  que se ausenta, y sobre quien recae en este caso la función de corte (podría ser la de sotén o unión, si el miembro de la familia que se ausentara  fuera quien desempeña la “función madre” (*)), qué lugar y valor le sea otorgado por ella o él a su palabra,  en relación a si misma y al hijo, así como de cómo sea significada   la ausencia del otro integrante de la pareja y los sentimientos que acompañen dicha significación. De ahí que habrá que analizar caso por caso, ya que habrá quienes lo lleven mal, se sientan sobrecargados  u experimeneten dicha ausencia con signos de negatividad , mientras que a otros hasta puede que, aunque más no sea de forma inconsciente,  les reconforte el sentir que mantien una relación de exclusividad o  preferencia con el hijo,  excluyendo al otro padre, sin darse cuenta de los efectos negativos que sobre el niño tiene tan exclusión.


Lo de la invención de cartas a que hago referencia,viene a cuento porque precisamente se me ocurrió como propuesta. para que la madre  introdujera la palabra paridora/partidora del padre entre ambos, y fue a raíz de recordar la hermosísima anécdota que versa sobre Kafka escribiéndole cartas a una niña para ayudarla a superar la pérdida de su muñeca, cartas que nunca se encontraron y que han sido imaginadas y recreadas en  el hermoso libro  “La muñeca viajera “por  Jordi Sierra I Fabra.



“Cuenta la historia, que Franz Kafka, se encontró con una niña en el parque al que iba a caminar todos los días. Ella estaba llorando, había perdido a su muñeca... y estaba desolada. Kafka se ofreció a ayudar a buscar a la muñeca y se dispuso a reunirse con ella al día siguiente en el mismo lugar. Incapaz de encontrar a la muñeca compuso una carta “escrita” por la muñeca y se la leyó cuando se reencontraron:- “Por favor no me llores, he salido de viaje para ver el mundo. Te voy a escribir sobre mis aventuras .“- Este fue el comienzo de muchas cartas. Cuando él y la niña se reunían, él la le leía estas cartas cuidadosamente compuestas de aventuras imaginarias sobre la querida muñeca . La niña fue consolada. Cuando las reuniones llegaron a su fin, Kafka le regaló una muñeca. Ella obviamente se veía diferente de la muñeca original . Una carta adjunta explicó: -" ‘mis viajes me han cambiado … “ -Muchos años más tarde, la chica ahora crecida, encontró una carta metida en una grieta desapercibida dentro de la muñeca . En resumen, decía: -" Cada cosa que amas, es muy probable que la pierdas, pero al final, el amor volverá de una forma diferente’ “- .Kafka y la Muñeca... la omnipresencia de la pérdida.(Jordi Sierra I Fabra)


Y en su Libro “Brooklyn Follies”  Paul Auster,hace referencia a esta historia de una manera también maravillosa.

En el capítulo “Rumbo al Norte” dice TOM uno de los protagonistas, refiriéndose a Kafka, que éste no es sólo un gran escritor, también fue un hombre extraordinario y para demostrarlo le cuenta “la historia de la muñeca”….”Estamos en el último año de la vida de Kafka, que se ha enamorado de Dora Diamant, …….llega a Berlín en el otoño de 1923 y muere la primavera siguiente, pero esos últimos meses son probablemente los más felices de su vida……”
“Todas las tardes, Kafka sale a dar un paseo por el parque. La mayoría de las veces Dora lo acompaña: Un día, se encuentran con una niña pequeña que está llorando a lágrima viva. Kafka le pregunta qué le ocurre, y ella contesta que ha perdido su muñeca. Él se pone inmediatamente a inventar un cuento para explicarle lo que ha pasado. “Tu muñeca a salido de viaje”, le dice. “¿Y tú como lo sabes?”, le pregunta la niña. “Porque me ha escrito una carta”, responde Kafka. La niña parece recelosa. ¿Tienes ahí la carta?, pregunta ella. “No, lo siento”, dice él, “me la he dejado en casa sin darme cuenta, pero mañana te la traigo.” Es tan persuasivo, que la niña ya no sabe qué pensar. ¿Es posible que ese hombre misterioso esté diciendo la verdad?
“Kafka vuelve inmediatamente a casa para escribir la carta. Se sienta frente al escritorio y Dora, que ve como se concentra en la tarea, observa la misma gravedad y tensión que cuando compone su propia obra. No es cuestión de defraudar a la niña. La situación requiere un verdadero trabajo literario, y está resuelto a hacerlo como es debido. Si se le ocurre una mentira bonita y convincente, podrá sustituir la muñeca perdida por una realidad diferente; falsa, quizá, pero verdadera en cierto modo y verosímil según las leyes de la ficción.”
“Al día siguiente, Kafka vuelve apresuradamente al parque con la carta. La niña lo está esperando, y como todavía no sabe leer, él se la lee en voz alta. La muñeca lo lamenta mucho, pero está harta de vivir con la misma gente todo el tiempo. Necesita salir y ver mundo, hacer nuevos amigos. No es que no quiera a la niña, pero le hace falta un cambio de aires, y por lo tanto deben separarse durante una temporada. La muñeca promete entonces a la niña que le escribirá todos los días y la mantendrá al corriente de todas sus actividades.
“Ahí es donde la historia empieza a llegarme al alma. Ya es increíble que Kafka se tomara la molestia de escribir aquella primera carta, pero ahora se compromete a escribir otra carta cada día, única y exclusivamente para consolar a la niña, que resulta ser una completa desconocida para él, una criatura que se encuentra casualmente una tarde en el parque. ¿Qué clase de persona hace algo así? Y cumple su compromiso durante tres semanas, Nathan.¡Tres semanas! Uno de los escritores más geniales que han existido jamás, sacrificando su tiempo (su precioso tiempo que va menguando cada vez más) para redactar cartas imaginarias de una muñeca perdida. Dora dice que escribía cada frase prestando una tremenda atención al detalle, que la prosa era amena, precisa y absorbente. En otras palabras, era su estilo característico, y a lo largo de tres semanas Kafka fue diariamente al parque a leer otra carta a la niña. La muñeca crece, va al colegio, conoce a otra gente. Sigue dando a la niña garantías de su afecto, pero apunta a determinadas complicaciones que han surgido en su vida y hacen imposible su vuelta a casa. Poco a poco, Kafka va preparando a la niña para el momento en que la muñeca desaparezca de su vida por siempre jamás. Procura encontrar un final satisfactorio, pues teme que, si no lo consigue, el hechizo se rompa. Tras explorar diversas posibilidades, finalmente se decide a casar a la muñeca. Describe al joven del que se enamora, la fiesta de pedida, la boda en el campo, incluso la casa donde la muñeca vive ahora con su marido. Y entonces, en al última línea, la muñeca se despide de su antigua y querida amig
a.”.

  Y he aquí lo fundamental:

“Para entonces, claro está, la niña ya no echa de menos a la muñeca. Kafka le ha dado otra cosa a cambio, y cuando concluyen esas tres semanas, las cartas la han aliviado de su desgracia. La niña tiene la historia, y cuando una persona es lo bastante afortunada para vivir dentro de una historia, para habitar un mundo imaginario, las penas de este mundo desaparecen. Mientras la historia sigue su curso, la realidad deja de existir.”

No se si tanto como desaparecer, pero si se alivian, se aliviantan.





 (*)  Para la sana maduración  y adaptación social relativa de un ser humano,  se necesita básicamente que alguien sea capaz  de satisfacer las necesidades  de unión ( sostén o dependencia)  en primer lugar,  y la de  separación , corte o individuación-independencia,  en segundo término. La primera es imprescindible  para que el infans pueda conformar la base realtivamente estable de eso que habitualmente denominamos identificación o “yo”, y la segunda para poder diferenciarse de ese Otro con el que necesitó primero igualarse o con-fundirse. Por tanto quienes se ocupen de la crianza del bebé y del niño han de ser capaces de desempeñar esos dos tipos de funciones: la primera es fundamental especialmente durante la etapa de infans(el que no habla), ya que el niño aún no cuenta con la capacidad de simbolizar que le permita soportar y menos por un lapso largo la ausencia o carencia de  sotén del Otro,  sin sentir que  su existencia está en peligro(ansiedad de castración como peligro de “no-ser” ya que aún no hay suficiente yo, de ahí “Pocoyo”) , pues no hay capacidad de conservación simbólica de la representación del Otro o del objeto en una etapa en que yo= Otro literalmente). El bebe aún no está preparado para soportar ninguna separación por tiempo prolongado sin que se vea dañada la constitución de su psiquis  que experimentará la ausencia como su propia aniquilación subjetiva. Esta capacidad requiere de quien la lleve a cabo, de poder dar prioridad a las necesidades del bebé por sobre todo lo demás, y eso exige una adaptación  “lo más exacta posible” a la satisfacción de las necesidades  fisico afectivas del bebé durante  los primeros tiempos de vida  fundamentalmente,  debido a la fragilidad corporal o física y afectiva del pequeño ser; función madre,  la cual en nuestra sociedad ha sido desempeñada fundamentalmente por la mujer;  y la otra  función, la  de corte o separación del niño respecto de esa unión , la cual permite el pasaje de lo ilimitado a los límites, a la normatización.

Tradicionalmente se ha asimilado la función de  maternaje y “lo interior”a la madre, “ya que el bebé no solamente está nueve meses normalmente dentro del cuerpo materno, sino que además durante sus primeros meses necesita para la supervivencia  física y píquica del apego al cuerpo y a  la psiquis del Otro,y su dependencia de ésta es máxima, ya que ella es la figura que brinda estos aspectos imprescindibles para la supervivencia;  y lo exterior, el mundo exterior y la salida al mismo  a la  ley paterna, ya que el hombre representaba o encarnaba “el afuera” la cultura,  (en gran parte sin lugar a dudas  debido a la distribución social del trabajo basada en la ideología patriarcal,  que determinaba en la distribución social del mismo que este las realizara fuera del hogar)-De ahí que el padre era quien supuestamente alejaba al niño  “de las faldas maternas” como solía decirse,  o del hogar,  lugar que era por excelencia el del  dominio del trabajo materno,  sinónimo de apego corporal y afectivo,  depencia y protección  durante los primeros años de vida.El  introducía así metafóricamente   la ley de prohibición del incesto.